La importancia de generar confianza en los procesos de innovación participativa

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Por qué la confianza es clave para que la innovación participativa desemboque en soluciones que resuelvan las necesidades reales de las personas, y cómo este enfoque ha dado forma a lo que hacemos en Mineral Empathy.

En el entorno del diseño de servicios hablamos mucho de innovar, de facilitar y de cocrear soluciones relevantes. Somos conscientes sobre la necesidad de conectar con las personas para entenderlas, de escuchar en profundidad y de activar la empatía radical. Pero, ¿cómo se consigue todo esto? ¿Cómo se gestiona la complejidad emocional que todo ello implica? Y lo más importante: ¿cómo creamos soluciones realmente útiles para las personas?

Más allá del diseño: los procesos participativos en el corazón de la innovación

A lo largo de los años, las personas que formamos Mineral Empathy nos hemos nutrido de distintas corrientes de diseñoen diferentes lugares del mundo, desde Escandinavia a Alemania, Reino Unido y pasando por América Latina, que han enriquecido lo que hoy es nuestro proceso de investigación y diseño basado en la innovación participativa. Durante más de 10 años hemos atravesado un proceso de práctica y reflexión profunda que nos ha ayudado a integrar diferentes enfoques en la cocreación de soluciones con una mirada singular, muy nuestra, basada en la confianza.


Orígenes de la innovación participativa 

Cuando hablamos de procesos participativos nos referimos a la idea de involucrar a las diferentes personas impactadas con una solución en la creación de la misma. Este concepto tiene sus orígenes en el diseño participativo, una corriente de diseño que se desarrolló en los años 70 en Escandinavia con la intención de romper con estructuras obsoletas en la gestión de las organizaciones[1]. Esta disciplina fue la cuna de la innovación participativa tal y como la conocemos a día de hoy y plantó las raíces de Mineral Empathy, ya que este fue el primer enfoque del que nos nutrimos en nuestro paso por Finlandia y Dinamarca y que hoy es parte esencial de nuestra práctica. 

El diseño participativo invita a las personas impactadas por una solución a cocrearla, defendiendo la genuina implicación de cada punto de vista en la creación de la solución para que esta sea realmente útil. En su evolución, la innovación participativa, término acuñado en 2008 por Jacob Buur y Ben Mathews de la Southern Denmark University [2], va un paso más allá. Su enfoque conserva la idea de involucrar a las personas que utilizarán la solución, y a su vez añade la importancia de la observación, ya que también contempla la antropología del diseño, un enfoque desarrollado en EE. UU. en la década de los 80 que se basa en la observación del comportamiento de las personas en sus contextos de vida. Además, este enfoque integra la perspectiva del negocio. Podríamos decir que la innovación participativa toma como punto de partida las prácticas y necesidades de las personas para generar nuevas soluciones con un doble propósito:

  1. Mejorar lo que ofrece la organización, generando conocimiento sobre las personas que usan los productos o servicios.
  2. Identificar nuevas oportunidades de negocio, ya sea en forma de áreas de oportunidad o nuevos conceptos de productos o servicios conectados con las necesidades reales de las personas.

En resumen, la innovación participativa permite abordar los retos de las organizaciones de manera holística, integrando la investigación, el diseño, la perspectiva de negocio y también la tecnología. Y sobre todo, teniendo muy claro que la participación de todas las partes implicadas es clave.

En el epicentro de la innovación participativa: la confianza

Involucrar a las personas que utilizarán la solución en la creación de la misma es imprescindible. Sin embargo, no es suficiente. Para definir e implementar soluciones realmente útiles es clave entender en profundidad cuáles son las necesidades verdaderas de las personas. De no ser así, es difícil que la solución creada responda a las necesidades reales y, por lo tanto, esta sea relevante para las personas o sostenible para el negocio. Pero, ¿cómo dar con aquello realmente importante? Nuestra experiencia nos ha llevado a una única respuesta: generando confianza. 

Hacer que las personas se sientan seguras y tranquilas para abrirse y compartir sus experiencias es necesario para poder establecer conversaciones genuinas y honestas. Generar espacios seguros para la participación basados en el respeto y la transparencia es la única manera de abrir puertas que las personas que participan en los procesos de innovación pueden cruzar si se sienten cómodas.

Crear un espacio seguro en el que las personas expresen lo que es realmente relevante para ellas es el primer paso para el diseño de soluciones útiles.

Dar con las necesidades más profundas para abordar temas complejos

En los procesos participativos existen intereses muy diversos y para dar con aquello relevante es necesario abordar cada momento con una mirada de apertura. Actuar desde un lugar constructivo para buscar soluciones tangibles es la clave para abordar cuestiones complejas. Adaptarse al contexto, asegurar que las personas se sientan reconocidas y responsabilizarse del proceso con transparencia y compromiso para sostener lo que emerja son solo algunas de las claves para que los espacios de confianza se den y afloren las necesidades más profundas.

En nuestra experiencia en diversos proyectos académicos, laboratorios ciudadanos y con organizaciones del tercer sector en América Latina, impulsamos proyectos de innovación social en los que se evidenció la importancia de adaptar los procesos participativos al trabajo con comunidades. [3][4] Abordamos retos complejos de forma estratégica, aportando la mirada de diseño tras convivir, observar y conocer las dinámicas dentro de las comunidades para cocrear con ellas soluciones que tuviesen sentido en su contexto.

Solo cuando hay confianza genuina, las personas pueden expresarse con libertad y compartir sus anhelos y miedos más profundos. Así es como realmente podemos abordar la raíz de cualquier problema.

De personas y de confianza, esta es la cuestión

La evolución de nuestra metodología de trabajo es un reflejo de las diferentes corrientes de diseño que como equipo hemos aprendido y experimentado con los años. Traemos lo mejor de cada lugar desde un proceso de reflexión profundo y un conocimiento amplio de la investigación y el diseño basados en procesos participativos. Nos movemos entre lo estratégico y lo práctico para aportar valor tangible y entendemos que el único punto de partida posible es la detección de las necesidades reales, para las cuales es necesario crear espacios seguros basados en la confianza más radical.

Bibliografía: 

[1] Participatory design in an era of participation
Rachel Charlotte Smith,Claus Bossen y Anne Marie Kanstrup, 2017 

[2] Participatory Innovation, International Journal of Innovation Management
Jacob Buur y Ben Matthews, 2008

[3] Social cartography for social innovation: a design approach
M Navarro-Sanint – Blucher Design Proceedings, 2013

[4] Facilitating spaces for co-creating microfinance models in conservation areas
S de Francisco Vela, M Navarro-Sanint, R Torguet

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